Ana y Nico ven el mundo con todos los sentidos. Ella a través de los colores, las texturas y las emociones que evoca la comida. Él desde los sonidos, paisajes y películas que imagina al ver la vida cotidiana.
Ana Lorenzana, fotógrafa colombiana, posee un ojo creativo e incansable que la condujo a anclar su vida en la Ciudad de México. Tras años de trabajar en moda y estilo de vida, un nuevo fervor se apoderó de su lente: la gastronomía. En este campo halló terreno fértil para explorar esa visión tan suya, marcada por una curiosidad espontánea y una energía contagiosa.
Por su parte, Nicolás Leau teje universos sonoros. Es un compositor musical dedicado a construir atmósferas sonoras para diversas películas, mientras trabaja simultáneamente en su propia marca de bocinas y en otros proyectos que orbitan en torno a sintetizadores y demás instrumentos electrónicos experimentales.

Para Ana, la visión no es solo un sentido, sino el prisma a través del cual traduce el mundo en imágenes. Busca constantemente que cada uno de sus encuadres despierte un deseo, que cada textura, color y forma provoque un antojo irresistible.
Nico, en cambio, aborda la percepción visual desde un lugar distinto. Al tener astigmatismo, su retina no conoce la perfección de la línea recta, dificultando que enfoque objetos fijos. No obstante, esta condición transforma su propia visión creativa. Al caminar, el mundo se despliega ante él como si estuviera inmerso en una película, siempre acompañado por una banda sonora y una inspiración que brota de su singular manera de ver la realidad.
